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Smart Arbitration: Implicaciones de implementar Blockchain en un plano global de mercado

El 9 de marzo sesionó el Comité de Blockchain y Activos Digitales del IMEF Grupo Monterrey, dirigido por Gustavo Leal Cueva, socio de Leal Benavides, en el que se abordó el tema “Smart Arbitration: Implicaciones de implementar Blockchain en un plano global de mercado”. Un total de 28 personas atendieron la ponencia de Hatem Mabrouk, abogado originario de Egipto, con estudios de posgrado en Reino Unido, y con experiencia internacional como consultor en Blockchain, en la que se dispuso de traducción simultánea.


Una sesión de amplio contenido en donde se expuso con un ejemplo práctico cómo se genera y encripta un “smart contract” (contrato inteligente), cómo se integra al Blockchain, cómo se aplica y se ejecuta, y hasta la resolución de una posible disputa por medio de la figura del arbitraje.



El sistema judicial tradicional, sobre todo en disputas internacionales, es extraordinariamente lento, costoso e ineficaz. En cambio, la figura del arbitraje ofrece árbitros con especialización técnica, mayor rapidez de resolución y menores costos. Las resoluciones en estos arbitrajes son vinculantes, igual que una sentencia de un juzgado tradicional, con la diferencia de que la decisión es definitiva; es decir, no hay instancias adicionales.


Para resolver una disputa en materia de contratos inteligentes es necesario tener un entendimiento conceptual de esta tecnología, su aplicación financiera y legal, así como lo que aporta a la solución de problemas de negocio.


Dado que en el futuro cercano el Blockchain será una tecnología de uso generalizado, como lo es actualmente el Internet o los teléfonos inteligentes, es previsible que el futuro de las disputas legales en este campo sea a través de arbitrajes y no de los tribunales tradicionales, afirmó Mabrouk.

Actualmente los procesos legales que pueden automatizarse, así como los activos que pueden digitalizarse, son cada vez mayores. Se prevé que el trabajo de los abogados se limite a la defensa de casos criminales. Lo que tenga que ver con materia civil y mercantil, serán servicios legales ejecutados por un algoritmo, y la resolución de disputas se hará en los terrenos del arbitraje.


Existen, por supuesto, retos tecnológicos a vencer. No es posible depender totalmente de procesos electrónicos o basados en Internet, pues en el mundo existen apagones de energía y de Internet que impedirían el flujo de este tipo de acciones u operaciones, por lo que la nueva tecnología es difícil que remplace las prácticas actuales, al menos no en su totalidad, estimó Mabrouk.


Hatem, además, hizo énfasis en la necesidad de incrementar la participación de mujeres en el terreno del arbitraje, que a la fecha está dominado por hombres. Asimismo, urgió a la participación de los jóvenes en proyectos de negocio pues tienen una mayor energía para trabajar y una mayor capacidad para entender y aplicar la tecnología.

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